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Si das positivo en un control de alcoholemia, esto es lo que te puede pasar…

¿Qué pasa si nos vemos involucrados en un accidente de tráfico y hemos tomado alcohol?

Según la DGT el alcohol está implicado en el 40-50% de los accidentes mortales. El riesgo de sufrir un accidente aumenta habiendo tomado alcohol, aunque sea por debajo de la tasa legal. Es por eso que, los límites de consumo de alcohol son cada vez más bajos y las consecuencias legales son cada vez más duras.

Actualmente, las tasas límite fijadas por la ley son:

  • – 0,15 mg/l en aire aspirado o 0,3 gramos por litro en sangre para conductores noveles o profesionales.
  • – 0,25 mg/l en aire aspirado o 0,5 gramos por litro en sangre para el resto de conductores.

Sin embargo, antes de llegar a estos límites, el alcohol ya tiene efectos sobre nuestra conducción y, por eso, lo más seguro siempre será no beber ni una gota de alcohol cuando tengamos que conducir. Aunque la mayoría de la población es consciente de la peligrosidad de mezclar alcohol y carretera, cada año sigue habiendo accidentes con conductores ebrios involucrados.

En este post, vamos a repasar qué consecuencias tiene la conducción bajo los efectos del alcohol y qué pasa si además nos vemos involucrados en un accidente.

En España, estos casos tienen dos vías de tratamiento: la administrativa y la penal, que se aplican según la cantidad de alcohol en el organismo.

Por debajo de 0,25 mg/l (0,15 mg/l en noveles y profesionales)

No existen consecuencias legales, pero sí efectos sobre la conducción. Además, puede ser que la empresa aseguradora se niegue a hacerse cargo de las indemnizaciones pertinentes por haber incumplido las cláusulas del contrato.

Entre 0,25 mg/l y 0,5 mg/l (entre 0,15 mg/l y 0,30 mg/l en noveles y profesionales)

Se considera una infracción grave y se trata por vía administrativa. La multa en este tipo de casos es de 500€ y 4 puntos del carné.

La cifra puede aumentar a 1.000€ si el/la conductor/a ya se ha visto sancionado por conducir bajo los efectos del alcohol durante el año inmediatamente anterior.

Entre 0,5 mg/l y 0,60 mg/l

Se trata por vía administrativa y la multa es de 1.000€ y 6 puntos del carné.

Por encima de 0,60 mg/l

Conducir por encima de los 0,60 mg/l de alcohol es delito. A partir de ese momento, se trata por la vía penal, y la pena puede ser entre 3 y 6 meses de prisión o multa de 6 a 12 meses. También, existen penas de entre 60 y 90 días de trabajos en beneficio de la comunidad y perder el derecho a conducir entre 1 y 4 años.

¿Qué pasa si nos negamos a realizar el test de alcoholemia?

Negarse a realizar el test de alcoholemia también se considera delito y se trata por la vía penal. En este caso, las penas son de 6 a 12 meses de cárcel y entre 1 y 4 años de retirada de carné.

¿Qué nos cubre el seguro?

Si somos el causante del accidente y damos positivo en el test de alcoholemia, nuestra compañía aseguradora probablemente no nos cubrirá los gastos en indemnizaciones. Es posible que la compañía, salvo que en la póliza indique lo contrario, adelante el importe por los daños provocados a terceros. Pero, después, reclamará dichos gastos al conductor, al entender que se han incumplido los términos del contrato.

Como podemos ver, tomar alcohol si vamos a conducir, además de ser peligroso, nos puede salir muy caro. Desde LexGrup te recomendamos que nunca bebas si debes conducir.

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