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Indemnización por accidente de tráfico en autobús público – Caso Real: 4723€

accidente trafico autobus

Resultan bastante frecuente el accidente de tráfico en autobús público de pasajeros generalmente producidos por la velocidad inadecuada del conductor teniendo que realizar frenazos bruscos, provocando así, caídas de los pasajeros o lesiones por evitar la caída sosteniéndose de alguna parte del vehículo.

Si como pasajero de autobús has sufrido un accidente y quieres saber qué y cómo reclamar la indemnización que te corresponde, a través de este artículo, nuestro equipo de abogados especializados de Lexgrup, te explicamos detalladamente el procedimiento a seguir a través de un ejemplo real con sentencia.

¿Cuándo tiene derecho un pasajero de autobús público a cobrar una indemnización por un accidente de tráfico?

 Nuestro equipo de abogados especializados en accidentes de tráfico confirma que cualquier pasajero que, viajando en el interior de un autobús, ya pertenezca a una empresa pública o a una privada, tiene derecho a percibir una indemnización. No es relevante la responsabilidad del causante del accidente, ya sea el conductor del autobús o un tercero el causante de las lesiones del pasajero. También se incluyen en un accidente de tráfico en autobús público las caídas a consecuencia de subir o bajar del autobús o durante el trayecto como, por ejemplo, a causa de un fuerte frenazo o de un giro a demasiada velocidad.

En esta sentencia del Juzgado de Primera Instancia Nº XX de Barcelona encontramos la reclamación de un pasajero de autobús público que sufrió un accidente con lesiones a causa de un frenazo por parte del conductor:

que viajaba como pasajero en el autobús con matrícula ————– de la línea ——————————, sentado, cuando sufrió un golpe en la cabeza como consecuencia de que el conductor del autobús frenó bruscamente

que reclama indemnización correspondiente a un total de 4.723,45 euros

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    ¿Qué debo hacer en caso de sufrir una lesión debido a un accidente de tráfico como pasajero de un autobús público?

    A continuación te explicamos los pasos a seguir en caso de ser víctima de un accidente como pasajero de autobús.

    1. No abandonar el autobús

    Algo muy importante cuando sufrimos un accidente de tráfico como pasajero de transporte público es no abandonar el vehículo, en este caso el autobús, e informar al conductor para que tenga constancia en primer lugar. Anotar toda la información relacionada con el vehículo y la empresa de transportes así como número de matrícula, datos del conductor, el número identificativo del vehículo dentro de la compañía y, si es necesario, testigos del accidente, será de gran importancia a la hora de presentar una demanda de lesiones.

    Avisar a la policía siempre resultará la mejor forma de recopilar información objetiva y tener registro de todo lo ocurrido, ya que los informes que realicen serán de gran ayuda a la hora de poder realizar la reclamación y facilitarán al juez valorar el caso de la manera más objetiva posible.

    2.Avisar a los servicios médicos

    Puede ocurrir que tras el accidente, una vez autoevaluamos el estado en el que nos encontramos y después de pasar el susto, pensemos que estamos totalmente bien y que no necesitamos ir al médico. Es necesario que acudamos a urgencias de inmediato puesto que, obviamente por motivos de salud en primer lugar, podrían aparecer lesiones internas que no podemos valorar a simple vista y que podrían empeorar sin una atención médica adecuada y temprana.

    Nuestra recomendación es que lo hagas en una ambulancia siempre que puedas para evitar que tu situación pueda ir a peor en el camino, pero lo realmente importante es que vayas lo antes posible. Por otro lado, todo informe realizado por un médico, nos va a ser de ayuda para demostrar a la hora de reclamar.

    3. Guardar el billete de autobús

    Tanto el billete de autobús como un bono de transporte funcionan como Seguro Obligatorio de Viajeros, por lo tanto es importante guardarlos como comprobante del pago de la póliza a efectos legales. Ante cualquier reclamación por accidente de tráfico en un transporte público es indispensable guardar el billete de pasajero para demostrar que viajabas en el vehículo en el momento del accidente.

    4. Pide el contacto de los testigos

    Se puede dar el caso que seas el único pasajero afectado debido a una frenada brusca. En este caso, si no hay un accidente con otro vehículo u viandante, puede ser difícil de comprobar que tu caída dentro del autobús se debe a una frenada brusca y no a una caída normal. Por esta razón, es muy importante tener testigos. Siempre es recomendable que los testigos no tengan un vínculo personal o familiar con la victima.

    5. Ponte en contacto con la empresa de transporte propietaria del autobús

    Una vez obtienes el parte de lesiones del médico, ponte en contacto con la compañía de transportes (por ejemplo, TMB) a la que pertenezca el autobús ya sea en persona, por teléfono o por correo electrónico para dejar constancia de lo sucedido.

    ¿Qué sucede después?

    Aunque hayas seguido todos los pasos anteriormente mencionados y la compañía de transportes haya reconocido el accidente y tus lesiones, con total seguridad, en algún momento tendrás que enfrentarte a la parte contraria que intentará evitar reconocer la gravedad real de tus lesiones y de las secuelas que te hayan podido ocasionar intentando compensarlo con la mínima cantidad posible en concepto de indemnización. 

    Esta es la razón principal por la que, a la hora de pedir una indemnización por accidente de autobús, es muy importante estar bien asesorado por un equipo de abogados con experiencia en este tipo de situaciones y que sea capaz de gestionar adecuadamente su reclamación. Las posibilidades de éxito serán mucho mayores.

    Nuestro bufete se va a encargar de tu reclamación en caso de sufrir un accidente como pasajero ya que nuestro equipo de abogados especializados en accidentes de tráfico en Barcelona cuenta con más de veinte años de experiencia y cuatro oficinas en Cataluña. Pondremos a tu disposición todos nuestros recursos para que recibas la máxima indemnización.

    Te puede interesar cómo conseguir la máxima indemnización por accidente de tráfico. 

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      Haciendo referencia la misma sentencia del Juzgado de Primera Instancia Nº 10 de Barcelona mencionada anteriormente, podemos ver el resultado de la demanda interpuesta por el pasajero de autobús que reclamó tras sufrir un golpe en la cabeza como consecuencia de que el conductor del autobús frenó bruscamente. 

      abonar al actor, de forma conjunta y solidaria, la cantidad de 4.723,45 euros, junto con el interés legal del dinero desde la interposición de la demanda y el interés procesal del art. 576 de la LEC desde la fecha de esta sentencia y hasta su completo pago. Las costas se imponen a la parte demandada.

      Este artículo termina aquí. Abajo dejamos la sentencia a la que se ha hecho referencia. 


      SENTENCIA

      SENTENCIA Nº ————-

      En Barcelona a 27 de diciembre de 2019. Vistos por mí, ——————-, Juez del Juzgado de Primera Instancia nº 10 de este partido judicial, las actuaciones del Juicio Verbal seguidas con el nº ———– seguidas a instancia de —————————-, representado por el Procurador ——————— y asistido por el Letrado —————————, sustituido en el acto de la vista por el Letrado ——————— frente a —————— y frente a———– MUTUA DE SEGUROS representadas por la Procuradora ————————– y asistidas por el Letrado ——————– sustituido en el acto de la vista por la Letrada —————-, sobre responsabilidad extracontractual, dicto la siguiente resolución;

      ANTECEDENTES DE HECHO

      PRIMERO.- Por —————————– se promovió demanda de Juicio Verbal en reclamación de cantidad, por las lesiones sufridas a consecuencia del accidente acaecido el 19 de febrero de 2017 en el autobús de la línea ————————-, en el que viajaba como pasajero. Tras alegar los hechos y los fundamentos de derecho que tuvo por conveniente, interesó que, previo el trámite legal correspondiente, se dictase Sentencia por la que se condenase a las demandadas al pago de 4.723,45 euros por las lesiones y perjuicios sufridos, junto con los intereses del artículo 20 de la Ley del Contrato de Seguro para la entidad aseguradora demandada, así como la imposición de las costas causadas en el procedimiento.

      SEGUNDO.- Mediante Decreto dictado en fecha 7 de enero de 2019, se admitió a trámite la demanda y se dio curso a las actuaciones por los trámites determinados por el Juicio Verbal, formulando la parte demandada contestación conjunta por escrito y siendo convocadas las partes para la celebración de la vista, para la cual fueron citados los litigantes con todas las advertencias legales.

      TERCERO: Finalmente la vista se celebró el 14 de noviembre de 2019, comparecieron ambas partes debidamente representadas y asistidas. La vista se interrumpió a los efectos de celebrar la testifical de Doña ————————, que tuvo lugar el 18 de diciembre de 2019.

      No siendo posible alcanzar un acuerdo, las partes se ratificaron en sus respectivos escritos. Fijados los hechos controvertidos, -la falta de legitimación del actor, existencia del siniestro y de las lesiones, relación de causalidad, pluspetición y procedencia de los intereses del artículo 20 de la LCS-, se propuso y admitió la prueba. La parte actora propuso prueba documental, la testifical de Doña ———————— y la pericial del ————————-. La parte demandada propuso prueba documental, la testifical del conductor del autobús ————————– y la de —————————, responsable de taller y la pericial del ————————–. La totalidad de la prueba fue admitida. Tras su práctica y el trámite de conclusiones, quedaron las actuaciones vistas para dictar la correspondiente resolución.

      FUNDAMENTOS DE DERECHO.

      PRIMERO.- Pretensiones de las partes.

      I.- Alega el actor que el 19 de febrero de 2017, sobre las 16:50 horas, viajaba como pasajero en el autobús con matrícula ————– de la línea ——————————, sentado, cuando sufrió un golpe en la cabeza como consecuencia de que el conductor del autobús frenó bruscamente al colisionar con un bordillo al intentar acceder a la parada del autobús de la calle —————————, a la altura del número 54. Que el accidente le ocasionó lesiones, por las que reclama indemnización correspondiente a 86 días de perjuicio personal particular básico y 2 puntos por secuela funcional, así como 420 euros por el gasto sanitario de las sesiones

      de rehabilitación, lo que asciende a un total de 4.723,45 euros.

      II.- Las codemandadas se oponen a las pretensiones del actor, alegando, en síntesis, falta de legitimación del actor, al no resultar probada su condición de pasajero el día de los hechos ni el frenazo brusco, la falta de nexo de causalidad entre el siniestro y las lesiones que refiere el actor, pluspetición y en último lugar, improcedencia de los intereses del artículo 20 de la LCS.

      SEGUNDO.- Acción ejercitada y Responsabilidad Civil. El actor ejercita acción de responsabilidad extracontractual de por las lesiones sufridas como pasajero del autobús referido de ————. En este ámbito de daños personales motivados en la circulación de vehículo de motor, el art. 1.1 de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículo a Motor, aprobado por Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, distingue el daño a las personas, en cuyo caso el conductor responsable en virtud del riesgo de conducción solo queda exonerado cuando pruebe que el daño fue debido a la culpa exclusiva del perjudicado o a fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo; distinto del daño en los bienes, regulado en el siguiente párrafo de dicho art. 1.1.

      Y en este sentido, la STS, Pleno, de 10 de septiembre de 2012, fijando doctrina al efecto, válida tanto en proceso ejecutivo como en este declarativo plenario, y, como razona la doctrina, en la dicotomía entre sistema de responsabilidad objetiva o subjetiva, procede distinguir entre el principio de responsabilidad por culpa previsto en el artículo 1.902 CC , de conformidad con el art. 1.3 de dicha Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor aprobada por Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, y la responsabilidad civil por daños personales que se asienta en un principio de responsabilidad cuasi objetiva o responsabilidad por riesgo, de conformidad con el artículo 1.1 del mismo cuerpo normativo en la redacción vigente en el momento del accidente viario.

      Tal y como indica la Sentencia dictada por la Sección 14ª de la Ilma. De Barcelona de 23 de enero de 2019 “conforme a ese precepto, los daños personales y materiales tenían un tratamiento legal y jurisprudencial distinto.

      Tratándose de lesiones corporales la responsabilidad es cuasi objetiva, según proclama el artículo 1.1 de la LRCSCVM, al establecerse una responsabilidad por el resultado dañoso causado, salvo que la parte productora del mismo acredite que fue debido a culpa o negligencia exclusiva del perjudicado o a fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo, sin que se consideren como supuestos de fuerza mayor los defectos del vehículo ni la rotura o fallo de alguna de sus piezas o mecanismos.

      Por el contrario, en caso de daños materiales, no es aplicable la doctrina del riesgo ni el principio de la inversión de la carga probatoria.

      El sistema al cual se adscribe la LRCSCVM se establece así al inicio de dicho texto legal, que mantiene el doble sistema de responsabilidad según los daños afecten a las personas o a las cosas, doble sistema que ya introdujo el Real Decreto Legislativo 1301/1986, de 28 de junio, adaptando el Texto Refundido de la Ley de Uso y Circulación de Vehículos de Motor al ordenamiento jurídico comunitario. Para los daños a las personas se establece un sistema objetivo o por riesgo, y para los daños a los bienes se establece un sistema subjetivo o por culpa.

      No es infrecuente, por otra parte, que las leyes sectoriales sobre responsabilidad establezcan diferentes criterios de imputación subjetiva, atendiendo a cada tipo de daño o excluyan de su ámbito de aplicación determinados daños, remitiéndose al régimen general, lo que encuentra su justificación en el hecho de que, al menos en el ámbito de la circulación de vehículos, la responsabilidad objetiva está llamada fundamentalmente a garantizar el equilibrio patrimonial roto por una lesión corporal.

      En cuanto a los daños personales o corporales, existe unanimidad en considerar que el sistema de responsabilidad civil, a diferencia de los daños en los bienes, es de naturaleza objetiva, pues solo permite al conductor causante del daño exonerarse de responsabilidad oponiendo dos causas tasadas de interpretación restrictiva: la culpa exclusiva del perjudicado y la fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo. El fundamento de la responsabilidad objetiva por daños causados a las personas es el riesgo que entraña el sector de la circulación viaria que ha de permitir la inmediata reparación de ese tipo de daños, no obligando al perjudicado a tener que acreditar la concurrencia de la culpa del conductor.

      La relevancia del sistema de responsabilidad objetiva se pone de manifiesto en la reiterada STS Pleno de 10 de septiembre de 2012 (ROJ STS 7647/2012 ): ” El principio de responsabilidad objetiva -en cuya legitimidad constitucional no es necesario entrar aquí-, en efecto, no solo supone el establecimiento de criterios de imputación ajenos a la concurrencia de culpa o negligencia, sino que comporta también establecer una presunción de causalidad entre las actividades de riesgo y las consecuencias dañosas que aparezcan como características de aquellas, como ocurre con los daños derivados de una colisión cuando se trata de la responsabilidad objetiva por el riesgo creado por la conducción de un vehículo de motor. Esta presunción solo puede enervarse demostrando que concurren las causas de exoneración configuradas por la ley como excluyentes del nexo de causalidad entre la acción y el daño.”

      TERCERO.- Falta de legitimación activa. Dinámica del

      accidente.

      I.- La legitimación del actor en cuanto a su condición de pasajero, resulta debidamente acreditada a través de la tarjeta de transporte (documento nº 1 de la demanda), de la declaración testifical de ————————, de las fotografías realizadas el día de los hechos (documento nº 1 de la demanda) y del hecho lógico del conocimiento del accidente de forma coincidente con lo relatado por el conductor del autobús, Don ——————–.

      Por ello se desestima la excepción alegada.

      II.- Por otra parte, la dinámica del accidente sostenida por la parte actora, resulta suficientemente acreditada a través de la declaración testifical de —————-, que pese a su relación sentimental con el actor, se estima veraz, a la documental médica aportada junto con el escrito de demanda, en la que se recogen las manifestaciones del actor sobre el mecanismo lesional, a las fotografías aportadas por la parte actora (documento nº 3 de la demanda) y que prueban la realidad de los daños en el autobús y de la propia declaración del conductor, que reconoce la existencia de un siniestro (un roce con el bordillo) aun de entidad distinta al sostenido por el actor, pues niega que se produjera un frenazo brusco, lo que se estima una apreciación subjetiva.

      En consecuencia, se estima que efectivamente el 19 de febrero de 2017, sobre las 16:50 horas, el autobús con matrícula ————– de la línea ——————————-, chocó contra el borde de la acera, produciéndose un frenazo que causó lesiones en el ————–.

      TERCERO.- Relación de causalidad. Lesiones y secuelas.

      Gastos asistenciales.

      I.- Relación de causalidad. Periodo de sanidad. El actor basa su petición indemnizatoria en la pericial del Dr. —————– (documento nº 5 de la demanda), que sobre la base de la documentación médica aportada, determina un periodo de sanidad de 86 días de perjuicio personal particular básico. Frente a ello la parte demandada, en atención al informe pericial del Dr. ————, niega la relación de causalidad entre el siniestro y las lesiones y en su caso, estima que se trataría como mucho de un esguince cervical muy leve con una sanidad máxima de una semana de perjuicio particular básico. 

      La relación de causalidad entre las lesiones y el siniestro, cuya existencia se estima probada, resulta suficientemente acreditada a través de la documentación médica aportada, que por otra parte resulta coherente temporalmente con el accidente y guarda coherencia, según el Dr. ————- con la dinámica lesional. En cuanto a la sanidad requerida, se otorga mayor adecuación a la pericial del Dr. ————–, no tan solo porque visitó al paciente, lo que no pudo verificar el Dr. —————–, sino porque las lesiones y el tratamiento prescrito al actor, resultan de cuatro centros de salud distintos y por ello, de la valoración de cuatro médicos distintos.

      En efecto, el Sr. ————– fue visitado, 29 horas después del siniestro, en el servicio de Urgencias del Hospital ————, que diagnosticó la existencia de una cervicalgia, prescribiendo medicación y control ambulatorio; cuatro días después del accidente, fue visitado en la Clínica ———, en la que se emite un informe lesional coherente y agravado respecto al diagnóstico inicial. El 16 de marzo de 2017, se emite informe por el Centro —————– en el que se constata la existencia de cervicalgia, si bien, con síntomas agravados y se inicia la rehabilitación. El 25 de abril de 2017 acude al CAP por persistencia de la cervicalgia. El 15 de mayo de 2017 finaliza la rehabilitación en centros ———–, emitiéndose el alta por traumatólogo, indica la existencia de algia postraumática cervical.

      De las distintas valoraciones médicas, resulta un diagnóstico coincidente de cervicalgia y ello con independencia de la falta de signos objetivos de lesión ósea o rectificación de lordosis cervical, en tanto en el síndrome de latigazo cervical puede cursar sin tales signos, lo que resulta admitido en el ámbito forense y con independencia de la agravación de la sintomatología, en tanto ello resulta de la evolución más o menos tórpida que pueda presentar el paciente.

      Por lo expuesto, se estima que la documentación médica aportada resulta suficiente para acreditar la existencia de lesiones derivadas del accidente y determinar un periodo de sanidad de 86 días de perjuicio personal particular básico, en tanto el periodo determinado por el Dr. ————-, responde a criterios estadísticos que no siempre coinciden con el caso concreto.

      II.- Secuelas.

      De forma lógica con lo expuesto en el apartado anterior, se aprecia la existencia de una secuela de algia postraumática que resulta tanto del informe del traumatólogo del Centro ————- como de la propia exploración del Dr. —————-, estimándose asimismo adecuada su valoración en dos puntos, al no existir criterio médico que lo contradiga.

      III.- Gastos asistenciales.

      El actor insta la cantidad abonada a Centros ————-, 420 euros, por las sesiones de rehabilitación, -gasto acreditado con la documental nº 6 de la demanda-. Su prescripción resulta del informe del traumatólogo del Centro Dr. ————- y en el informe de alta, se constata la mejoría de hombro derecho con algias postraumática cervical, por lo que el tratamiento de rehabilitación resultó curativo. En atención a ello, procede asimismo la indemnización de los gastos asistenciales.

      CUARTO.- Intereses.

      La parte demandada se opone a la imposición de los intereses del artículo 20 de la LCS alegando no haber tenido conocimiento del accidente. El apartado 8º del artículo 20 de la LCS, dispone que no habrá lugar a la indemnización por mora del asegurador cuando la falta de satisfacción de la indemnización o de pago del importe mínimo esté fundada en una causa justificada o que no le fuere imputable.

      La aplicación de esta exoneración del recargo en que consisten los intereses de demora debe ser restrictiva, dado el carácter sancionador de la norma y “al efecto de impedir que se utilice el proceso como excusa para dificultar o retrasar el pago a los perjudicados” ( SSTS 17 de octubre de 2007, RC n.º 3398/2000 ; 18 de octubre de 2007, RC n.º 3806/2000 ; 6 de noviembre de 2008, RC n.º 332/2004 , 7 de junio de 2010, RC n.º 427/2006 ; 1 de octubre de 2010, RC n.º 1314/2005 ; 17 de diciembre de 2010, RC n.º 2307/2006 ; 11 de abril de 2011, RC n.º 1950/2007 y 7 de noviembre de 2011, RC n.º 1430/2008 ).

      Tal y como ha dispuesto el Alto Tribunal en su Sentencia de 21 de Enero de 2013, “la jurisprudencia no aprecia justificación cuando, sin cuestionarse la realidad del siniestro ni su cobertura, la incertidumbre surge únicamente en torno a la concreta cuantía de la indemnización, o respecto de la influencia causal de la culpa del asegurado en su causación, incluso en supuestos de posible concurrencia de conductas negligentes. En el primer caso, porque es relevante que la indeterminación se haya visto favorecida por desatender la propia aseguradora su deber de emplear la mayor diligencia en la rápida tasación del daño causado, a fin de facilitar que el asegurado obtenga una pronta reparación de lo que se considere debido ( SSTS de 1 de julio de 2008, RC n.º 372/2002 , 1 de octubre de 2010, RC n.º 1315/2005 y 26 de octubre de 2010, RC n.º 677/2007 ), sin perjuicio de que la aseguradora se defienda y de que, de prosperar su oposición, tenga derecho a la restitución de lo abonado, y porque la superación del viejo aforismo in illiquidis non fit mora [no se produce mora cuando se trata de cantidades ilíquidas] ha llevado a la jurisprudencia a considerar la indemnización como una deuda que, con independencia de cuándo se cuantifique, existe ya en el momento de producirse el siniestro, como hecho determinante del deber de indemnizar (entre las más recientes, SSTS de 1 de octubre de 2010, RC n.º 1315/2005 ; 31 de enero de 2011, RC n.º 2156/2006 ; 1 de febrero de 2011, RC n.º 2040/2006 y7 de noviembre de 2011; RC 1430/2008 ). En el segundo caso, porque la responsabilidad civil derivada de la circulación de vehículos a motor se asienta sobre el riesgo generado por su conducción, de manera que la culpa de la víctima, aunque resulte probada, si no constituye la causa exclusiva del accidente, carece de eficacia para eximir de responsabilidad al conductor ( SSTS de 10 de diciembre de 2009, RC n.º 1090/2005 ;23 de abril de 2009, RC n.º 2031/2006 ; 29 de junio de 2009, RC nº 840/2005 y 10 de octubre de 2008, RC n.º 1445/2003 , entre otras)”.

      En el caso enjuiciado, se aprecia causa justificada en el impago, en cuanto se cuestionaba la existencia del siniestro, resultando en este punto relevante que el lesionado no alertó en modo alguno al conductor del autobús. Por lo expuesto, la cantidad objeto de condena, 4.723,45 euros, devengará respecto a ambas codemandadas el interés legal del dinero desde la interposición de la demanda y el interés procesal del art. 576 de la LEC desde la fecha de esta sentencia y hasta su completo pago. El pronunciamiento acerca de los intereses se estima accesorio, por lo que no modifica la estimación sustancial de la demanda.

      QUINTO.- Costas.

      De conformidad con el artículo 394 de la LEC, las costas se imponen a las codemandadas. Es a la vista de todo lo anteriormente enunciado y vistos los precitados artículos y demás de general y pertinente aplicación;

      FALLO

      Que ESTIMANDO SUSTANCIALMENTE la demanda interpuesta por DON —————————— debo CONDENAR Y CONDENO a ———————– y a ——————————–, a abonar al actor, de forma conjunta y solidaria, la cantidad de CUATRO MIL SETECIENTOS VEINTITRÉS EUROS CON CUARENTA Y CINCO CÉNTIMOS (4.723,45 euros), junto con el interés legal del dinero desde la interposición de la demanda y el interés procesal del art. 576 de la LEC desde la fecha de esta sentencia y hasta su completo pago. Las costas se imponen a la parte demandada.

      Notifíquese esta Sentencia, con la advertencia que no es firme y que contra la misma cabe recurso de Apelación para ante la Ilma. Audiencia Provincial de Barcelona, a interponer en este Juzgado en el plazo de veinte días, debiendo consignar en el momento de la interposición la suma de 50 Euros conforme señala la Disposición Adicional 15ª de la LOPJ introducida por el artículo 1.19 la L.O. 1/2009 de 3 de noviembre. Asimismo, deberá acreditarse la liquidación de la tasa por el ejercicio de la potestad jurisdiccional en los términos previstos en la ley 10/2012 de 20 de noviembre.

      Así por esta mi sentencia, lo pronuncio, mando y firmo. Los datos que constan en esta Resolución y demás que obran en el expediente lo son a los exclusivos efectos del procedimiento, sin que esté autorizada su utilización para una finalidad diferente. Cualquier utilización no autorizada de datos de carácter personal, podrá dar lugar a la exacción de las responsabilidades previstas en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre, sobre Protección de Datos de Carácter Personal, y en su caso, devengar en responsabilidades penales, según la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre sobre el Código Penal.